Enoturismo

Aquí las recomendaciones que creemos interesantes a experimentar. La sugerencia de esta semana es la siguiente:


17
MAR
2015

COLALAO DEL VALLE, VINOS CON LA IDENTIDAD DE LOS VALLES TUCUMANOS

Si de Terroir hablamos, la Argentina vitivinícola presenta una enorme diversidad de climas, geografía y cultura en su disposición latitudinal y terrazas productivas que van desde el mismo nivel del mar hasta encima de los 3000 mts. Para entender de qué trata la expresión de los terruños, creemos fervientemente que es necesario caminar los viñedos, transitar rutas y principalmente conversar cara a cara, copa en mano, con sus hacedores y protagonistas.

Una nueva aventura nos llevó a degustar y continuar descubriendo los Valles Calchaquíes, región que apenas aporta al volumen de producción de Argentina (sólo 5% del área cultivada de nuestro país pertenece al Noroeste Argentino) pero que definitivamente sí lo hace mediante la identidad que cada cosecha imprime en sus vinos de altura.

El Valle de Cafayate, con su desarrollo y sorprendente nivel de inversión, normalmente acapara la atención tanto de consumidores como de visitantes, pero nosotros debemos siempre buscar más allá, llevar a nuestros lectores amantes del Vino lo que se vislumbra como tendencia y reflejará un nuevo espíritu para la vitivinicultura del NOA: Los vinos tucumanos de Colalao del Valle.


Colalao del Valle, tierra de vinos caseros (la denominación merece un capítulo aparte pero cabe aclarar que nada tiene que ver un Vino Casero con un Vino patero), de pujanza familiar y promisorio futuro para el desarrollo de su propia identidad, con suelos y condiciones agroecológicas afines a su vecino salteño, pero con rasgos culturales que hacen de este valle una grata sorpresa para el paladar.

Para quienes aún no han tenido la fortuna de visitar los Valles Calchaquíes, se trata de las zonas productoras de las provincias de Catamarca, Tucumán y Salta, pudiendo incorporarse al circuito enoturístico a la localidad jujeña de Maimará. Un claro ejemplo del desarrollo del concepto de Vinos de altura, ubicados por encima de los 1700 metros sobre el nivel del mar, con suelos básicamente arenosos, baja pluviometría, gran amplitud térmica y fuerte incidencia solar. Los vinos blancos del NOA son florales, muy frutados y de baja acidez, domina el Torrontés Riojano como cepa aunque existen versiones sorprendentes de Sauvignon Blanc con estilo propio. Los tintos de altura en general son frescos, intensos, algo especiados con fruta roja y negra bien concentrada, alto grado alcohólico y algo rústicos para paladares acostumbrados a Cuyo o Patagonia. Grandes Tannat, Malbec, Cabernet Sauvignon y se avizora promisorio futuro para Syrah, Cabernet Franc y Bonarda.

Volviendo a Colalao del Valle, pudimos visitar y conocer de cerca 3 proyectos, o mejor dicho realidades, que nacieron hace poco tiempo, de la inquietud de familias tucumanas deseosas de mostrar las bondades de sus productos, colaborar con la agricultura y colocar a este valle dentro del mapa enoturístico del Noroeste Argentino. Cada una de estas familias nos brindó su hospitalidad y reveló su filosofía a la hora de elaborar vinos… siempre copa en mano.

 

Comenzamos el periplo en Finca La Silvia donde fuimos amablemente recibidos por sus propietarios, la misma Silvia nos contó que recientemente comenzaron a diversificar su actividad laboral para empezar a priorizar el placer de tener su propio viñedo, vinos y poder recibir visitantes con mayor frecuencia. Ubicados a la vera de la Ruta Nacional nº 40, justo antes de ingresar al pueblo de Colalao del Valle desde el Sur, se ubica una pequeña finca de apenas 1 hectárea que invita a realizar una pausa y conocer el espíritu emprendedor de sus dueños.


Con origen proveniente de Valladolid, España, el abuelo de la familia contagió de cultura a los creadores de Finca La Silvia (Silvia y Néstor) quienes comenzaron con un viñedo de Torrontés y Malbec que ya en su 2da cosecha están elaborando con espacio propio y muchas ganas de innovar y ser pioneros en el Valle. Con sólo 100 lts. de Torrontés y algunas más de Malbec de su primer añada, logran insertarse en San Miguel de Tucumán, por ahora su principal consumidor. Pero esto no fue nada fácil, ya que en las etapas iniciales debieron avanzar sobre un suelo con alto contenido de salitre y boro, acostumbrándolo con prácticas orgánicas casi biodinámicas a producir y otorgar fertilidad (molienda y poda con luna llena) y de este modo cumplir el sueño de obtener su primer cosecha, íntegramente realizada en una peculiar bodega subterránea que crea condiciones ideales de temperatura natural para la elaboración de sus vinos. Muy bien asesorados por Andrés Joy en la parte agronómica y por su hija Tania, bella joven enóloga con vendimias realizadas en Mendoza y ahora dedicada a innovar en Colalao del Valle y plasmar sus conocimientos y experiencia en pos del crecimiento de un sitio aún desconocido por muchos consumidores.

Sus vinos:

Torrontés Faustino del Pozo 2014: Amarillo pálido, brillante y limpio. De nariz intensa, notas cítricas con sutiles toques de mineralidad. En boca se muestra graso, de buen volumen y muy amplio, acidez moderada y leves amargos típicos al final de boca. Es un vino muy correcto, amable y maduro en su punto justo, ideal para servirlo fresco (10ºC) como aperitivo.

Malbec Faustino del Pozo 2014: De color rojo violáceo intenso, concentrado de buena fluidez. Sus aromas recuerdan a fruta roja madura, cerezas, ciruelas e higos mezclados con notas especiadas y lácticas de mediana intensidad. De boca jugosa, texturas suaves y taninos domados aún firmes. Vino muy agradable de beber, invitador a pesar de su concentración, ideal para maridar con platos del norte como guisos, cazuelas y carnes especiadas. Servir a 16ºC.

Datos de Contacto:

Silvia Gramajo (0381) 4094600

silviagramajo@hotmail.com

Facebook: Finca La Silvia

 

Luego de una amena charla que inició con mates amargos y culminó con queso de cabra, jalea de membrillo casera y buen vino, nos dirigimos a conocer la realidad más nombrada de la vitivinicultura tucumana, una apuesta a la alta gama con toques de misterio y esos detalles que caracterizan en otras latitudes a los denominados “Vinos de Culto”, aquellos difíciles de conseguir, con toques legendarios y muy apreciados por los honrados paladares que pudieron degustarlos.


Hablamos de Altos La Ciénaga, liderado por Luis Rolando “Rolo” Díaz, enólogo de las ya reconocidas marcas tucumanas "Altos La Ciénaga" y "Don Javier", vinos que han logrado premios en concursos nacionales e internacionales en más de una oportunidad. Un esmerado trabajador de la tierra que se inspiró en sus instintos para desarrollar una de esas “locuras” que tan bien le hacen a la vitivinicultura de nuestro país. Poseedor del viñedo más alto de Colalao del Valle (2300 m.s.n.m.) donde cultiva con éxito y no menos esfuerzo que sus colegas sólo variedades tintas como Malbec, Syrah, Cabernet Sauvignon y Tannat. Aplica de manera natural el concepto de “field blend” o mezcla de viñedo donde hace convivir al Syrah, Malbec y Cabernet Sauvignon en el mismo lote y de esta manera van al corte final, decisión por demás arriesgada que requiere una interpretación magistral de la parte agronómica y una certera idea del estilo de vino que se quiere proponer.


Iniciados en 2011 haciendo su propio vino, cultivando a 2300 mts. en la zona del puesto La Ciénaga, 28 kms. al Este de Colalao del Valle, al pie de las cumbres Calchaquíes. Se trata de 4 hectáreas con agua de vertiente, riego por inundación. Desde el principio “Rolo” elaboró vinos caseros, de familia vitivinícola criado entre viñas y bodegas familiares de la zona.

Producción orgánica con rendimiento de 10000 kgs. de uva. Su padre abrió los intereses de la familia hasta los años 70, y fue Rolando mismo quien retomó el camino de elaboración de vinos en la familia, con un nuevo concepto y los siguientes vinos:

  • Don Javier: La línea de entrada de la bodega presenta un 85% Malbec, 5% Tannat, 5% Syrah y 5% Cabernet Sauvignon de aspecto correcto y brillante de mediana concentración, nariz fresca que recuerda a frutas negras maduras, notas mentoladas, florales (lavanda y violetas) ligeramente especiadas que redondean un vino de buen peso en boca, taninos domados aunque firmes, acidez moderada y un largo y atractivo final de boca. Gran complemento para un Malbec de Colalao del Valle son sus compañeros de blend que provienen de zonas más altas y frías. Ideal para graficar el carácter de vinos jóvenes del Norte Argentino, intensos y cada vez más amables al paladar. Servir a 15ºC.

 

  • Altos la Ciénaga: Notable blend de 70% Syrah, 20% Malbec y 10% Cabernet Sauvignon proveniente del viñedo La Ciénaga (2300 m.s.n.m.). Intenso de tanino muy firme, algo rugoso con promisorio futuro. Fruta y madera muy integradas, se muestra complejo con notas a higos secos, cuero y agradables ahumados. De buena verticalidad y final persistente. Servir a 16ºC.

 

  • Altos La Ciénaga Gran Corte: Un ícono tan complejo como potente, sus 15 meses en barrica refuerzan el medio de boca con refrescante acidez y mucha fruta fresca, especias y toques florales. Un vino de impresionante concentración que pide comida y con guarda en botella mejorará aún más. Servir a 16ºC.

 

El futuro de los vinos de la familia es continuar por el sendero de la agricultura respetuosa del suelo, aumentando paulatinamente las posibilidades de producción y escalar a la categoría de Vino Artesanal que les permita mayor volumen de elaboración. Con un 80% de sus vinos distribuidos en Tucumán, enfocados en el canal de vinotecas exclusivas en Buenos Aires, se van abriendo camino con opiniones sólidas y consistentes por parte de amantes del vino que atesoran como muy propio el honor de acceder a esta limitadísima cantidad de vinos elaborados cada añada.

Calidez, experiencia y nobleza es el mejor resumen para definir a Altos La Ciénaga y su familia que lleva escrito “Valles Calchaquíes” en cada rasgo de su linaje. Es posible, con previa reserva, poder acceder a una completa degustación guiada de los productos de la bodega, las cuales se realizan en la casona de la familia, en pleno centro del Colalao del Valle.

Datos de contacto:

luisrolodiaz@gmail.com

diazcristina07@gmail.com

Teléfonos: (0381) 5460535

(0381) 5932161

Facebook: Altos La Ciénaga

 

Nuestra aventura no podía finalizar de otra manera que visitando una propiedad inolvidable en el corazón del pueblo de Colalao del Valle. Ingresamos tímidamente a Finca La Churita, un viñedo antiguo que se adhiere a los orígenes mismos de la vitivinicultura de la zona, y fuimos cálidamente recibidos por el reconocido Sr. Pena, mentor e ideólogo de sus vinos caseros, llenos de fruta y considerablemente más ligeros que los degustados anteriormente, destinados a evolucionar en estilo gracias a la importante inversión en una bodega totalmente equipada con acero inoxidable y espacios destinados a desarrollar el enoturismo, tan necesario como bienvenida a los vinos de altura y puerta de entrada a su vecino Cafayate. Asado de por medio, rodeados de familia y amigos fuimos degustando un Torrontés 2014 con marcado carácter floral y típicos amargos, para continuar con un Malbec joven que expresa las bondades de un viñedo productivo y añoso, suaves texturas con fluidez y boca jugosa.


Finca La Churita es un verdadero diamante en bruto para el futuro del Valle ya que cada año convoca a cientos de personas para la Celebración de la Virgen dentro de su propiedad, está ubicada a metros de la Plaza Principal de Colalao y posee una bodega completamente nueva preparada para comenzar a recibir visitantes. Bravo por ellos!


Datos de Contacto:

info@fincalachurita.com

Facebook: Finca La Churita

 

Valles Calchaquíes que van más allá de Salta, familias involucradas en avanzar con convicciones y mucha cultura del Vino, productos cada vez más complejos y deliciosos ideales para la gastronomía local, sumados al firme propósito de ser hospitalarios con los viajeros. Interesante y esperanzadora propuesta la de Colalao del Valle, el centro de la vitivinicultura de Tucumán.